El desarrollo afectivo: etapas y necesidades.
El desarrollo afectivo es el área del desarrollo que configura nuestras competencias socioemocionales.
Entrar a analizar como construimos las relaciones, como nos vinculamos afectivamente a los demás. Es importante reflexionar sobre las etapas que seguimos.
Las fases de nuestro desarrollo afectivo son:
-El embarazo: primera etapa de nuestro desarrollo afectivo. El bebé va recibiendo estímulos, mensajes y sensaciones que configuran su desarrollo. La actitud de los padres va a condicionar su desarrollo ante de haber nacido.
-El recién nacido: los primeros años de vida juegan un papel esencial, puesto que la sensibilidad y receptividad de los bebés es mayor que en ningún otro momento de nuestro desarrollo.
El desarrollo del niño tiene en sus fases más tempranas una amplitud de registros y posibilidades de la que carecen el resto de las etapas. Un bebé recién nacido construye todas las conexiones neuronales de su cerebro según los estímulos que recibe del exterior.
El bebé es como una esponja que lo absorbe todo y que va a ir formando su cerebro y su personalidad en función de lo que pueda absorber en su entorno.
-El primer año de vida: se configuran las relaciones de apego con las figuras parentales. Es un momento importante para el desarrollo afectivo.
-La Primera Infancia: Culminación de todo lo que comienza en el primer año en las distintas áreas de desarrollo.
Se adquiere la autoconciencia. A partir de ahí, podrán entender que los demás también lo son, con sus necesidades, deseos y pensamientos.
Otra gran ganancia evolutiva de la primera parte es la “Asunción de la norma social”. Las niñas adquieren la capacidad locomotriz. El niño también aprenderá y hará suyas las primeras normas de conducta.
La interacción en los demás pasa en estos momentos a ser prioritaria para su desarrollo “desarrollo del lenguaje”.
Durante el desarrollo las cosas nunca pasan por que sí, y los aprendizaje se encadenan unos en otros formando un entramado con sentido.
Niños ya no sólo conscientes de ser personas independientes, aunque necesitada de los demás.
Identificación en los modelos de género parentales. Se mantendrá y agudizará según el marco ecológico.
-La Segunda Infancia y la adolescencia: ( de 6 a 11 años) Definen sus proyectos de vida usando como referencia el de sus padres.
Esta seguridad ficticia que nos halaga como adulto, debe romperse y esa es la ganancia afectiva de la siguiente etapa, la adolescencia. Esto tiene como objetivo destruir los modelos de referencia externos, por decidir de todo lo heredado que asume el adolescente como propio.
La vivencia de la adolescencia vendrá determinada por todas las etapas anteriores.
-La Juventud: Adquiere la primera independencia real, incluso física de los padres. Se dispone de todos los recursos y oportunidades para desarrollar ese proyecto de vida personal. Decisiones que marcarán el resto de la vida.
-La ancianidad: Momento en que la ganancia evolutiva básica en el área afectiva es la integración de las pérdidas y el duelo por ellas. Es el momento de la sabiduría y de la paz, ambas necesarias por afrontar la vida de otra manera y la muerte después. Se deberá superar la primera crisis evolutiva.
DESDE QUE LLEVAN LAS MADRES LOS BEBES EN EL VIENTRE SE CREA ESE VINCULO ESPECIAL
ResponderEliminarAl llegar a la ancianidad nuestro desarrollo es mayor aunque siempre estaremos aprendiendo y evolucionando hasta que acaben nuestros dias. Pero en esta etapa seremos más sabios ya que hemos vivido muchas experiencias y tenemos más formas y mejores de tomar soluciones. bye un saludo
ResponderEliminarestoy de acuerdo nunca se deja de aprender pero la madurez que da la edad es muy importante
Eliminar